26.01.2021 - Bert Flossbach

¡Deuda para todos!


¡Deuda para todos!

La COVID-19 acerca las posiciones de los países de la zona euro, al menos en lo que respecta a la financiación de sus presupuestos. El euro, por lo menos durante un tiempo, es el beneficiado.

En una comunidad donde cada familia responde por todas los demás, hasta el ahorrador más disciplinado pronto se da cuenta de que su austeridad autoimpuesta no sirve de mucho. ¿Para qué amasar dinero si tiene que hacerse responsable de las deudas de sus vecinos? ¿Por qué no vivir a crédito, que además no cuesta nada? Como consecuencia, los habitantes ahorradores acaban adaptándose a los hábitos de gasto de los más derrochadores, lo que los lleva a asumir un nivel de deuda cada vez más disparado.

Los acreedores mantienen la calma. Como la responsabilidad es solidaria, están dispuestos a prestar dinero a los vecinos menos solventes del pueblo en condiciones algo más estrictas, puesto que, al fin y al cabo, la que se responsabiliza es la comunidad. Mientras el nivel de endeudamiento de todo el pueblo parezca asumible, no hay motivo de preocupación.

El banco que lo paga todo…

Pero, aunque la deuda siguiera aumentando, el riesgo emisor no es significativo, porque entre los acreedores hay un banco que se siente particularmente comprometido con la comunidad y quiere asegurar a toda costa su supervivencia.

Este banco se considera a sí mismo un prestamista al que acudir como último recurso, es decir, en caso de emergencia compra los préstamos de las demás entidades de la comunidad. Puede hacerlo sin límite porque no es un banco normal, sino que puede imprimir todo el dinero que quiera. Los agujeros que cualquier pérdida deja en su balance los tapa con dinero que él mismo ha fabricado, siempre que los propietarios estén de acuerdo. Así pues, que el banco pertenezca a todas y cada una de las familias de la comunidad les viene como anillo al dedo, aunque cada una participe en diferente proporción.

En el pasado, los habitantes de la comunidad siempre han discrepado sobre hasta qué punto debería el banco echar una mano a las familias particularmente endeudadas. Sin embargo, esto ha cambiado a raíz de la crisis del coronavirus, porque ahora incluso los hogares antaño austeros están viviendo por encima de sus posibilidades y difícilmente pueden imponer una disciplina presupuestaria a los demás. Esto también ha hecho que se vean con otros ojos los controvertidos préstamos, emitidos por los responsables políticos en nombre de toda la comunidad.

El euro sale ganando, pero ¿por cuánto tiempo?

La comunidad es la zona euro, las familias son los distintos países, el prestamista de emergencia es el Banco Central Europeo (BCE) y los préstamos son los nuevos bonos emitidos por la UE. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha vuelto a dejar meridianamente claro que hay que evitar a cualquier precio la fragmentación de la eurozona, en referencia a la enorme disparidad de las condiciones de financiación de los distintos países del euro, que son el resultado de las grandes diferencias de rentabilidad de los respectivos bonos soberanos.

Recientemente las diferencias han sido mínimas debido a las generosas ayudas del BCE contra el coronavirus, algo que no se veía desde el inicio de la crisis del euro en 2009. Si Lagarde, que es una política con experiencia, lograra convencer a los habitantes más ricos de la comunidad de que las familias del sur van a sufrir los efectos de la pandemia de forma duradera, es decir, si el BCE se limitara a mantener el régimen de ayudas, se evitaría durante bastante tiempo el peligro de una ruptura de la zona euro.

El mercado de capitales pierde su función (orientadora)

Dicho de otra forma, la pandemia ha allanado el camino hacia una unión informal de responsabilidad y deuda. Esto alimenta también la confianza de los inversores internacionales en la cohesión de la moneda única, aunque las perspectivas de crecimiento continúan siendo escasas.

Sin embargo, la responsabilidad solidaria informal no implica una verdadera unión fiscal. En comparación con las monedas de los distintos países, el euro sigue siendo un producto frágil que se mantiene unido por un banco central que opera en el límite de su legitimidad.

La seguridad inversora creada por el BCE socava a la larga la función orientadora del mercado de capitales, porque tienta a los participantes del mercado a dejar de tener en cuenta como es debido las diferencias de solvencia entre los distintos países y podría desencadenar una carrera de endeudamiento contrarreloj dentro de la eurozona.

Así pues, la estabilidad artificial del euro encierra a la postre el germen de una nueva crisis, que seguramente estalle cuando el endeudamiento de algunos países esté por completo fuera de control.

 

Aviso legal:

Este documento contiene información comercial y no supone recomendación u oferta con el fin de suscribir participaciones.

La información en este documento se refiere a un subfondo de Flossbach von Storch, una Institución de Inversión Colectiva (IIC) debidamente registrada en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) bajo el número 1389. Se puede consultar la lista actual de distribuidores españoles autorizados en su página web (www.cnmv.es).

Este documento no especifica todos los riesgos y demás aspectos relevantes para la inversión en este subfondo. Si desea obtener información más detallada y antes de tomar la decisión de compra, le recomendamos consultar la documentación legal más reciente: el documento de Datos Fundamentales para el Inversor (KIID) específico del fondo y de la clase de acción, las condiciones del contrato, los estatutos, el reglamento de gestión, y los informes anual o semestral, si es más reciente que el último informe anual, que se encuentran disponibles gratuitamente en formato impreso y electrónico en español en las entidades gestora y depositaria correspondientes, así como en nuestra página web www.fvsinvest.lu. También están disponibles en Allfunds Bank (Complejo Pza. de la Fuente-Edificio 3, 28109 Alcobendas, Madrid, así como en su página web www.allfundsbank.com). Estos documentos son la única base vinculante en caso de compra.

Los distribuidores españoles deben poner a disposición todos los documentos oficiales obligatorios en forma impresa o a través de cualquier otro medio electrónico adecuado. Es aconsejable obtener más información y solicitar asesoría profesional antes de tomar la decisión de inversión.

El valor liquidativo (NAV, por sus siglas en inglés) más reciente se puede consultar en la página web de la sociedad gestora.

El tratamiento fiscal está sujeto a las circunstancias personales del inversor y puede cambiar en el tiempo. Por favor, consulte con su experto fiscal acerca de las disposiciones actuales en España.

Las rentabilidades pasadas no son garantía de las rentabilidades futuras. El valor de las inversiones puede fluctuar y los inversores pueden no recuperar la totalidad del importe invertido.

La información detallada en este documento y las opiniones expresadas en él reflejan las expectativas de Flossbach von Storch en el momento de la publicación y se pueden modificar en cualquier momento sin aviso previo. Aunque todos los datos se han recopilado con el mayor cuidado posible, los resultados reales pueden desviarse considerablemente de las expectativas. Al negociar participaciones en el fondo o acciones, Flossbach von Storch u otros socios contratantes pueden recibir devoluciones sobre gastos cargados al fondo por la sociedad gestora según el folleto de venta correspondiente.

Las participaciones o las acciones emitidas del fondo sólo se pueden vender u ofrecer en aquellos orden[1]amientos jurídicos en que se permita una oferta o una venta de este tipo. De esta forma, las participaciones o las acciones de este fondo no se pueden ofrecer ni vender dentro de los EE. UU., ni a cuenta o por cuenta de ciudadanos estadounidenses, tampoco de forma directa ni indirecta a "personas estadounidenses" ni a organismos que sean propiedad de una o varias "personas estadounidenses" según la definición de la "Foreign Account Tax Compliance Act (FATCA)". Además, este documento y la información que incluye no se pueden difundir en los EE. UU. La divulgación y la publicación de este documento, así como la oferta o la puesta en venta de participaciones/acciones de este fondo, pueden estar sujetas a restricciones en otros ordenamientos jurídicos.

© 2021 Flossbach von Storch. Todos los derechos reservados

Acceso a todos los artículos de opinión de Flossbach von Storch

Volver al listado