27.02.2020 - Flossbach von Storch

“El BCE ha quedado atrapado en su propia política de rescate“


“Intereses cero y negativos:  ¿qué significa esto para los inversores, el euro y Europa?“ Extracto del debate entre Friedrich Merz y Bert Flossbach en la ciudad alemana de Düren.

En Düren, una pequeña localidad alemana, la asociación «Stadtgespräch e.V.» organizó un debate entre Friedrich Merz, político alemán perteneciente a la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU), y Bert Flossbach. Entre otros temas, hablaron de…

... los tipos cero:

MERZ: Las recientes decisiones del Banco Central Europeo (BCE) indican que los tipos bajos se mantendrán durante muchos años, para proporcionar crédito barato a los países del euro muy endeudados. Se trata de un círculo vicioso: falta de reformas con unas necesidades de capital que aumentan sin cesar. La espiral de los tipos de interés gira hacia abajo. Lo considero una evolución muy alarmante.

FLOSSBACH: Los estadounidenses, suizos, españoles o italianos se alegran de los bajos tipos de interés, porque tienen una proporción de bienes inmuebles mucho más alta que los alemanes. En general, el dinero se invierte mejor en otros lugares que en Alemania. Los alemanes prefieren colocar su dinero en activos financieros nominales, como libretas de ahorros o cuentas a la vista: un error que ahora está pasando factura. Los bancos introducirán –tienen que introducir– unos inter- eses penalizadores de manera generalizada, ya que no logran compensar por completo la erosión del margen de intereses, elevando las comisiones de gestión de las cuentas. Posiblemente, esto hará que algún que otro ahorrador se preocupe más de cómo invertir su dinero. Sería algo deseable.

 

... la independencia del BCE:

MERZ: El BCE es independiente, como antes lo era el Bundesbank en Alemania. Así se quiso: el BCE fue concebido como una institución independiente. Yo contribuí a ello en calidad de diputado. No obstante, su independencia cada vez es más cuestionable. Efectivamente, esta política de tipos de interés –y las consecuencias que se derivan de ella– comporta, debido al continuo aumento de la deuda pública, que el BCE ya no puede apenas subir los tipos, puesto que esto significaría el colapso presupuestario de una larga serie de países de la zona euro; simplemente, sus finanzas ya no serían sostenibles.

FLOSSBACH: Oficialmente el BCE es independiente, pero no nos engañemos: por lo menos desde la promesa de Mario Draghi del verano de 2012 de que rescataría al euro costara lo que costara, el BCE ya no es independiente en la práctica, sino por la presión política directa, al menos por la presión implícita de los países del sur de Europa. Ha quedado atrapado en su propia política de rescate. Se encuentra en un callejón sin salida.

 

... la cultura inversora en Alemania:

MERZ: Una gran proporción del patrimonio de los alemanes está colocado en cuentas bancarias o bajo la almohada, no donde debería estar. El problema es que muchas personas de este país no sienten inclinación alguna por el mercado de capitales. Tan solo cien kilómetros al oeste, en los Países Bajos, puede comprobarse que los temas de los mercados de capitales son mucho más populares. Sin embargo, el hecho de que hoy haya acudido aquí tanta gente demuestra que en Alemania también hay un interés por estos temas, un interés por las inversiones. Un interés creciente. Por consiguiente, tendríamos que dejar de quejarnos de los bajos tipos de interés y, en cambio, reflexionar más sobre qué podemos hacer en es- tas circunstancias de cara al futuro. Tendríamos que empezar a plantearnos invertir en acciones, en fondos. No es algo de brujería. Por otra parte, lo llevo diciendo desde hace más de diez años, es decir, mucho antes de haber oído el nombre de Blackrock.

FLOSSBACH: En cuanto se menciona la palabra «acciones», hay que lidiar con muchas reservas, a veces de carácter ideológico; especialmente por parte de los políticos. Casi me atrevería a afirmar que los representantes de algún que otro partido no tienen ningún interés en que los alemanes inviertan en empresas y participen de la creación de valor a largo plazo. Que, en realidad, preferirían que continúen depositando su dinero en cuentas de ahorros. Incluso el ministro de Finanzas afirma en cada ocasión posible que es un gran fan de las cuentas de ahorros. Su consigna es que todos es- tamos en el mismo barco: las penas, compartidas, son menos penas. Bienaventurado quien tiene los derechos de pensión de un ministro federal...

 

... la estrategia de inversión del futuro:

MERZ: Independientemente de cualquier crisis, la inversión en acciones o fondos de renta variable en las últimas décadas siempre ha valido la pena. Estoy convencido de que este seguirá siendo el caso en el futuro, con la limitación de que a veces los mercados también pueden bajar, incluso considerablemente. Pero incluso si, poco antes del estallido de la crisis financiera en 2008, hubieran invertido al nivel máximo de entonces, hoy podrían disfrutar de un rendimiento muy razonable. Por consiguiente, empiecen a invertir en acciones. Mantengan las acciones en la cuenta y no miren más durante diez años.

FLOSSBACH: Estoy de acuerdo con usted, pero las necesidades y la realidad suelen divergir. No todos los inversores pueden mantener solo acciones. He visto empresarios experimentados que han hecho precisamente eso, y cuando las cosas han ido mal durante un tiempo, se ponían más nerviosos con cada punto porcentual que perdían. Cuando se alcanzó un mínimo, querían venderlo todo, lo cual sin duda habría sido el mayor error. Estamos convencidos de que conviene diversificar ampliamente el patrimonio, repartirlo entre distintas clases de activos, títulos y divisas. Así pueden limitarse riesgos del mercado de capi- tales sin que los inversores tengan que renunciar a todo el potencial de rendimiento.

 

Friedrich Merz es abogado, vicepresidente del consejo económico del CDU y presidente del consejo de supervisión de Blackrock Alemania.

Dr. Bert Flossbach es fundador y consejero de Flossbach von Storch AG en Colonia.

 

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