16.08.2018 - Flossbach von Storch

La (in)so­por­ta­ble acep­ta­ción del ries­go


Bloomberg

¿Qué entendemos por “riesgo” cuando invertimos? ¿Dónde fijamos nuestro límite? Muchos inversores, profesionales o privados, identifican riesgo con volatilidad. Nuestra concepción del riesgo es mucho más amplia.

A la hora de invertir, el concepto de riesgo engloba mucho más que una simple medida de dispersión de los precios respecto a su media. Sin embargo, son muchos los inversores, profesionales y privados, para los que la volatilidad es el factor de riesgo clave a la hora de tomar una decisión. ¿Y por qué sucede esto? La volatilidad es un indicador muy extendido que permite comparar decisiones de inversión entre sí. Además, sirve para dar forma a un concepto general y heterogéneo.

Sin embargo, ¿hasta qué punto podemos equiparar el riesgo de una inversión con la dispersión de precios? Pongamos un ejemplo: ¿es una acción más arriesgada que otra únicamente porque su precio fluctúa con mayor fuerza? Usando el sentido común podríamos tender a contestar afirmativamente. Nosotros consideramos que el riesgo depende de los fundamentales, del horizonte temporal y del timing. Es decir, una acción fuertemente castigada por el mercado que esté experimentando una revalorización hacia su precio justo no es necesariamente más arriesgada que otras.

Pongamos un ejemplo. Hace un mes invertimos 100 EUR en la acción A, otros 100 EUR en la acción B, y después nos fuimos de viaje a una isla sin comunicación con el exterior. Durante nuestra ausencia, la acción A fluctuó entre 60 EUR y 120 EUR, alcanzando el máximo valor del periodo a nuestra vuelta. En el mismo periodo, la acción B se mantuvo cercana al precio inicial de compra. Sin duda, nos alegramos con la evolución de la acción A, a pesar de las dispersiones en el precio que sufrió durante nuestra desconexión del mundo.

Por tanto, una inversión sólo es arriesgada cuando sufre una corrección duradera, independientemente de la volatilidad. ¿Qué pasaría, por ejemplo, si en una quiebra bancaria mi banco sólo puede garantizarme los 100.000 euros exigibles legalmente? Esto no guarda relación con la volatilidad, pero bien supone un riesgo considerable.

O pongamos otro ejemplo: un bono con rentabilidad negativa. A vencimiento se dará una pérdida. Según los expertos esto no supondría riesgo alguno porque la pérdida “está garantizada y no oscila”. Una conclusión discutible según lo vemos nosotros.

Los inversores hacen bien en no equiparar el concepto de riesgo y el concepto de volatilidad. Por lo menos esto es válido para aquellos con vistas al largo plazo y fortaleza para soportar las correcciones. A mayor plazo, mejor.  

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