03.12.2019 - Flossbach von Storch

¿Timing? ¡Ni lo intentes!


Muchos inversores ya no huyen de los mercados bursátiles en fases turbulentas como lo hacían antes. En vista de los tipos de interés cero y negativos, el diferencial con respecto a los rendimientos de los bonos seguros es simplemente demasiado grande.

A pesar de los tipos de interés cero, muchos inversores, especialmente en Alemania, evitan la renta variable porque temen las altas fluctuaciones de precios o volatilidad. Los índices de volatilidad, sin embargo, muestran actualmente niveles muy bajos. Y es muy probable que apenas se alcancen niveles tan altos como los de la década de 1990:

En los primeros años, los inversores a menudo abandonaban los mercados bursátiles en fases débiles y se pasaban a los mercados de bonos. Pero en vista de las significativas oportunidades de rendimiento en los mercados bursátiles y las escasas perspectivas que ofrecen los bonos tradicionales, muchos gestores tienden hoy en día a seguir invertidos en renta variable. En situaciones críticas de mercado, tienden sencillamente a incorporar títulos más defensivos.

Actualmente la renta variable ofrece una elevada rentabilidad 

Nada ilustra mejor la situación de los mercados de capitales que una comparación de los rendimientos de los beneficios de la renta variable con el "tipo de interés mundial", es decir, el valor medio de la deuda pública alemana y estadounidense a diez años. En la actualidad, la rentabilidad de las acciones se sitúa en torno al seis por ciento; mientras que el “tipo de interés global" se encuentra anclado en el cero por ciento. Por lo tanto, la renta variable es muy atractiva en comparación con otras formas de inversión líquida. 

No creemos sin embargo que nos encontremos en una burbuja bursátil. La situación era diferente en el año 2000, antes de que estallara la burbuja de las puntocom. En aquella época, la esperanza de aumentar los beneficios de las empresas era ingentes, pero hoy en día es diferente: muchos inversores son extremadamente escépticos sobre los beneficios futuros. Además, a diferencia de la fase actual, el rendimiento de la renta variable estaba entonces por debajo del "tipo de interés mundial".

Por qué el timing es una práctica peligrosa hoy en día

Entre 1990 y 2010, el "tipo de interés mundial" mantuvo un nivel considerable. Cualquiera que practicara el timing entonces, es decir, que tratara de aprovechar el momento óptimo para entrar o salir de los mercados bursátiles, todavía era capaz de conseguir una rentabilidad adecuada con los bonos clásicos, incluso cuando hubiera actuado con demasiada cautela y vendido demasiado pronto. Los errores de valoración del mercado tenían un peso menor. 

Hoy en día, el timing o el traspaso temporal de la renta variable a la renta fija es extremadamente arriesgado. Desde el referéndum de Brexit en junio de 2016, las acciones cuyo rendimiento se refleja en el índice MSCI World han ganado alrededor del 50 %. En el mismo período, los bonos globales tradicionales sólo alcanzaron alrededor del 2 %. Quien hoy en día abandona temporalmente los mercados bursátiles por razones tácticas sin sufrir un grave revés, se encuentra en una situación claramente peor en términos de rendimiento.

No hay alternativa a la renta variable

Con un horizonte de inversión a largo plazo, recomendamos una alta exposición a renta variable. De lo contrario, existe un alto riesgo de no obtener una rentabilidad adecuada. Pero ¿por qué muchos inversores son reticentes a invertir en acciones? ¡Porque muchos dudan de que la rentabilidad del 6 % también sea realista en el futuro! Después de todo, los cálculos se basan únicamente en estimaciones de beneficios en un horizonte de doce meses. Los inversores, por otra parte, deberían pensar en términos de inversiones de capital en períodos de al menos cinco años. 

Por eso, en Flossbach von Storch intentamos calcular cómo podría desarrollarse el crecimiento económico global en términos nominales hasta 2024. En el caso de China, estimamos de forma conservadora un 5 % en términos reales más un 2 % de inflación anual. En términos absolutos y medidos en dólares estadounidenses, sin embargo, es considerable. Incluso con expectativas moderadas, deberíamos seguir disfrutando de un momentum positivo en los EE.UU. y en la Eurozona. Por lo tanto, sólo en estas tres regiones, esperamos un crecimiento de once billones de dólares estadounidenses dentro de cinco años. Por lo tanto, no hay señales de estancamiento o recesión mundial.

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